6,3 millones para Aliyah Boston: el récord de la WNBA duró 48 horas
El nuevo convenio colectivo multiplica por cinco el tope salarial y desata la primera oleada de contratos millonarios de la historia de la liga.
Aliyah Boston ha firmado una extensión de cuatro temporadas con las Indiana Fever por 6,3 millones de dólares, el mayor contrato de la historia de la WNBA.
Las Fever anunciaron la ampliación de la pívot, que promedió 15 puntos y 8,2 rebotes por partido la temporada pasada. Las cifras las publicaron ESPN y The Athletic.
El récord anterior tenía dos días
A comienzos de esa misma semana, A’ja Wilson había firmado con Las Vegas Aces tres temporadas por 4,7 millones. Fue la marca durante cuarenta y ocho horas.
De dónde sale el dinero
Los dos contratos son consecuencia directa del convenio colectivo cerrado a finales de marzo entre la liga y el sindicato de jugadoras, después de casi dos años de negociación tensa.
El acuerdo eleva el tope salarial de los equipos hasta los 7,5 millones de dólares en 2026, frente a los 1,5 millones de 2025. Cinco veces más.
Boston cobrará un millón en 2026 y el 20 % del tope salarial de su equipo en las tres temporadas siguientes hasta alcanzar los 6,3 millones. Caitlin Clark, su compañera, la felicitó en redes.
Días antes, las Fever habían firmado a Kelsey Mitchell por un año y 1,4 millones, que fue el primer contrato supermax de la WNBA bajo el nuevo marco.
Una española en la puerta
En la misma ventana de movimientos, Maite Cazorla vuelve a mirar a Estados Unidos. Las Atlanta Dream han confirmado su incorporación con un contrato de training camp.
La base canaria, hoy en el USK Praga, había pospuesto en febrero de 2022 su regreso a la WNBA, lo que llevó a la franquicia de Georgia a suspender temporalmente su contrato manteniendo sus derechos. Ahora tendrá que ganarse el sitio en la pretemporada, con Angel Reese, el fichaje más llamativo del equipo, como compañera.