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Domingo, 30 de agosto de 2026

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Fútbol

Arranca el segundo juicio por la muerte de Maradona y su neurocirujano repite que no estaba a cargo

Siete profesionales sanitarios acusados de homicidio con dolo eventual. El primer proceso se anuló en 2025 porque una de las juezas participaba a escondidas en un documental.

R Redacción
Camiseta de Diego Maradona expuesta en un museo
Camiseta de Diego Maradona expuesta en un museo Foto: Patrick Janicek · CC BY 2.0 · Wikimedia Commons

Casi un año después de que el primer intento se declarara nulo en medio de un escándalo, el tribunal oral en lo criminal número 7 de San Isidro, en las afueras de Buenos Aires, ha empezado a juzgar a siete miembros del equipo médico de Diego Maradona.

La acusación es homicidio con dolo eventual. Está previsto que declaren alrededor de un centenar de testigos.

Qué se juzga

Maradona murió el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, por una insuficiencia y un paro cardíaco “en una situación de desamparo”, según la investigación fiscal. Recibía cuidados domiciliarios en una casa de Tigre.

La querella quiere demostrar que el tratamiento fue deficiente, imprudente y negligente, y que contribuyó a la muerte. La defensa sostiene lo contrario: que el desenlace era inevitable por su estado general de salud, su historial de adicciones y la cirugía craneal a la que se había sometido semanas antes.

Por qué hay un segundo juicio

El primero se cayó tras conocerse un documental no autorizado protagonizado por la jueza Julieta Makintach, una de las integrantes de aquel tribunal, en el que aparecía por los pasillos del juzgado y en su despacho. Las grabaciones ajenas a las cámaras de la justicia están prohibidas.

Aquel proceso había durado más de dos meses y ya había expuesto buena parte de la prueba: fotos, vídeos, audios, chats y exámenes forenses. Habían empezado a declarar los hijos del futbolista, su exmujer Claudia Villafañe, peritos, médicos, periodistas y amigos.

Todo eso quedó anulado. Querella y defensa han tenido que rehacer sus estrategias sabiendo que la otra parte ya conoce sus cartas.

La declaración de Luque

El neurocirujano Leopoldo Luque, principal acusado, habló durante media hora y repitió lo mismo que en el juicio anulado.

“Quiero decir que soy inocente y que lamento profundamente su muerte.”

Y sobre su papel: “Yo dije explícitamente que era neurocirujano, que no era clínico, que no era psicólogo. Dijeron de buscar un clínico y yo dije que estaba absolutamente de acuerdo. Yo no estaba a cargo”.

Se le acusa de no prestar la atención debida y de ignorar los síntomas de una insuficiencia cardíaca en los días previos a la muerte.

Luque, de 44 años, citó uno de los informes periciales: “El diagnóstico revelado por la autopsia es insuficiencia cardíaca crónica con miocardiopatía dilatada, que se descompensó y se agravó por la falta de tratamiento”. Insuficiencia, subrayó, “asociada a sustancias tóxicas”.

“No estoy aquí para decir lo que pienso, estoy aquí para decir lo que está escrito.”

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