Patri Guijarro estrena capitanía y lo primero que dice es que a Alexia no la sustituye nadie
Se dirigió por primera vez al Johan Cruyff como primera capitana en el Gamper. No es la primera vez que le toca recoger algo que dejó Putellas.
Hay gestos que solo pesan cuando les llega el momento. Coger un micrófono en el centro del campo del Johan Cruyff y dirigirse por primera vez a toda la afición como primera capitana del Barça es uno de ellos, por mucho que se prepare de antemano.
A Patri Guijarro le tocó en el Gamper.
No es su primera herencia
La mallorquina ya había tenido que asumir algo parecido antes. Cuando Alexia Putellas se rompió el ligamento cruzado en 2022, recién ganados sus dos Balones de Oro, fue Patri quien ocupó su sitio sobre el césped. Aquello era un rol deportivo: jugar donde jugaba la mejor futbolista del mundo.
Lo de ahora es distinto y, en cierto modo, más complicado. No se trata de sustituir a Alexia, y ella misma lo dejó claro en cuatro palabras: nadie puede hacerlo. Se trata de recoger su liderazgo y convertirse en una de las referencias de una etapa nueva.
Cómo entiende el brazalete
Su manera de explicarlo no tiene nada de solemne:
“Ser primera capitana tiene un poco más de responsabilidad y me lo tomo también para aprender, para mejorar pequeñas cosas que antes igual para mí era más tranquilo y asumía más Alexia, y por esa parte me lo tomo como un aprendizaje.”
Y luego, el resto:
“Al final, día a día, mejorar como jugadora y persona y sumar al equipo y ayudar a las compañeras.”
No hay proclama ni promesa de títulos. Hay una descripción bastante exacta de un liderazgo que funciona desde la cercanía y la rutina, no desde el discurso.
El escenario, en todo caso, no podía ser más adecuado: el Gamper, ante su gente y en el arranque de temporada. El sitio donde un brazalete deja de ser un objeto y empieza a ser un cargo.