El primer once de Maresca en el City: un central de pivote y el lateral de Guardiola jugando de mediapunta
Llegó con la etiqueta de continuista por haber estado en el staff del catalán. Su debut en Premier fue exactamente lo contrario.
Cuando el Manchester City eligió a Enzo Maresca para suceder a Pep Guardiola, la lectura general fue que optaba por la continuidad. El italiano había estado en el staff del catalán, conocía la casa y se le suponía heredero del estilo.
Su primer once en Premier League contra el Bournemouth en el Etihad desmintió eso en cinco minutos de lectura.
Las dos decisiones que chirrían
La primera duda a resolver era quién ocuparía el centro del campo tras la marcha de Rodri. La respuesta fue Marc Guéhi: un central de formación, fichado el invierno pasado precisamente para reforzar esa posición.
La segunda fue más rara todavía. Nico O’Reilly, a quien Guardiola había reconvertido con éxito de mediocentro a lateral izquierdo hasta convertirlo en uno de los mejores del equipo la pasada temporada y en titular con Inglaterra en el Mundial, apareció de mediapunta, con Foden y Semenyo por las bandas.
El once completo: Donnarumma; Rico Lewis, Khusanov, Rúben Dias, Gvardiol; Anderson, Guéhi; Foden, O’Reilly, Semenyo; Haaland.
No es solo cuestión de nombres
Lo que se vio sobre el campo apuntaba en la misma dirección que la alineación: ataques más rápidos y verticales, menos interés en madurar las jugadas. Es decir, el reverso de la idea con la que ese vestuario ha convivido durante una década.
La única concesión al pasado fue no tocar a Erling Haaland, que se presentó con un corte de pelo nuevo y el puesto de siempre.
El City de después de Pep
Que el club esté en una etapa de cambios no es discutible. El documental de Amazon Prime ‘A beautiful obsession’, estrenado hace unos días, retrata el final del ciclo de Guardiola y de paso deja ver cómo se tomaban las decisiones en aquella estructura.
El pasaje más revelador es el fichaje de Rayan Cherki por algo más de 40 millones. Los analistas del club redujeron 43 métricas a siete para encontrar jugadores parecidos al mejor Kevin De Bruyne, y de ahí salió su nombre. Hugo Viana, entonces director deportivo junto a Txiki Begiristain, lo resumió así: “podría encajar en el perfil de De Bruyne en dos años”.
Las dudas no eran futbolísticas sino de carácter. Ferran Soriano, CEO del club, lo admite en el documental: “todos sabíamos sobre su calidad, pero existía la idea de que él era alguien… caótico”. Consultaron a varios entrenadores que lo habían tenido y solo uno dijo algo negativo, y de cuando era muy joven.
Es un vistazo poco habitual a cómo se ficha en un club de ese tamaño: mucho dato, mucha llamada, y al final una apuesta.