Esther Briz gana la Oxford-Cambridge y rompe ocho años de derrotas
Segunda española de la historia en llevarse la regata del Támesis. Oxford no ganaba desde 2016 y encadenaba ocho caídas seguidas.
La zaragozana Esther Briz se convirtió el sábado en la segunda española de la historia en ganar la regata Oxford-Cambridge, la más famosa del remo británico.
Antes que ella solo lo había hecho Adriana Pérez, en 2021, aunque aquella vez con la camiseta de Cambridge.
“Tenía mucha confianza en mi equipo. Hemos trabajado mucho, muy bien, y tenía que ser este año que por fin ganásemos a Cambridge.”
Una racha rota
Briz compite por Oxford, donde estudia un máster en administración de empresas. Su equipo se impuso con claridad en los 4,1 kilómetros que separan el puente de Putney del de Chiswick, al oeste de Londres.
Oxford no ganaba desde 2016 y llegaba con ocho derrotas consecutivas encima. El triunfo recorta el global histórico de la competición femenina, que se disputa desde 1964, a 49-31.
“Salimos adelante sabiendo que teníamos la estación mala, sin elegir día, pero hicimos una salida fuerte, nos pusimos ahí y pese al viento en contra y todas las condiciones que había cruzamos la línea de meta primeras. Fue increíble ganar.”
Sus declaraciones las difundió la Federación Española de Remo.
Quién es
Fue bronce en los Campeonatos de Europa en dos sin timonel y séptima en esa misma modalidad con el equipo olímpico en París 2024. Su próximo objetivo es el beach sprint, un proyecto que define como “muy ilusionante”.
En la masculina, lo de siempre
Cambridge ganó por cuarto año consecutivo, con el francés Noam Mouelle como capitán de los Light Blues. Dominaron de principio a fin los casi siete kilómetros entre Putney y Mortlake bajo un cielo gris y ventoso.
“Ha sido la regata más dura que podíamos tener. Los chicos de Oxford se mantuvieron con nosotros durante mucho tiempo. El verdadero reto era no cometer absolutamente ningún error.”
Mouelle, doctorando en Física, deja el global masculino en 89-81 para Cambridge.
Miles de personas se agolparon en las orillas del Támesis con las chaquetas de una u otra universidad. No llovió.