Corea del Sur remonta a la República Checa con Kang In Lee de director de orquesta
2-1 con goles de Hwang In Beom y Oh Hyeon Gyu. Y una polémica paralela: la FIFA defendió un 98,5 % de aforo que las gradas no parecían respaldar.
Corea del Sur empezó el Mundial ganando 2-1 a la República Checa después de ir por detrás. Los goles de Hwang In Beom y Oh Hyeon Gyu dejaron en anécdota el de Krejci. Tres puntos, los mismos que México, su siguiente rival.
Cómo se jugó
Arranque muy físico, con los checos imponiendo poderío pero sin generar ocasiones. Corea fue encontrando a Kang In Lee en posiciones intermedias y ahí empezó a aparecer el peligro: el jugador del PSG, pretendido por el Atlético entre otros, probó a Kovar, que respondió bien. También la tuvo Son, algo lento en la definición.
Los checos presionaban a rachas y de esos robos nacían sus aproximaciones. Sin apenas circulación por dentro, su vía era el balón parado: ahí la tuvo Soucek, incapaz de rematar a bocajarro un gol cantado. Antes del descanso, Son firmó un chispazo en una de sus carreras diagonales y definió con la zurda algo desviado.
La segunda parte fue más vertical por los dos lados. Corea, con Kang inspirado e indetectable, tuvo tres ocasiones seguidas nada más volver: un mano a mano de Son y un disparo con rebote de Lee Jae Sung, con Kovar respondiendo en las tres.
Y cuando menos lo parecía, la República Checa sacó su mejor arma. Un saque de banda de Coufal al corazón del área pequeña, en un recurso que recordaba al Stoke City de Tony Pulis, y Krejci, ex del Girona, entrando como un avión desde atrás para cabecear (59’).
Los checos tenían el partido donde querían. No les duró.
La otra discusión: cuánta gente había
La FIFA dio una asistencia oficial de 44.985 personas en un estadio de Guadalajara con capacidad de 45.664 durante el Mundial. Un 98,5 % de aforo.
Las imágenes mostraban zonas de grada con numerosos asientos vacíos, y las redes se llenaron de aficionados cuestionando la cifra.
“Las cifras oficiales de asistencia reflejan el número de boletos escaneados y de espectadores presentes dentro del perímetro del estadio, en lugar de evaluaciones visuales de la ocupación de los asientos en un momento dado del partido.”
Así respondió la FIFA en X, añadiendo que trabaja “en estrecha colaboración con las autoridades del estadio y los equipos de boletaje para garantizar que todas las cifras publicadas se basen en datos operativos verificados”, y que durante el partido “se pudo ver a varios aficionados con boleto de pie en los pasillos principales”.
La hipótesis más extendida es otra: que el dato corresponde a entradas vendidas y no a entradas validadas en los tornos, con una diferencia atribuible a reventas fallidas.